Ser Scrum Master requiere de humildad

Lo que me dejo el año 2020, a parte de un gran vacío social, es algo enriquecedor en  cuanto a mi camino como facilitador en el rol de Scrum Master y que es la humildad. Siendo algo importantísimo cuando comienzas algo donde todo es nuevo donde pones en práctica el desaprender para aprender, y todos sabemos lo complejo que eso puede llegar a ser en ocasiones.

También entendí que no se trata de dominar Scrum o su mecánica o el “hacer” Scrum. Dominar Scrum, para mí y es mi opinión, se trata de dominar el empirismo, quiero decir con esto, dominar la transparencia, la inspección y la adaptación. Dominar el empirismo requiere de esa mente de principiante por que se requiere humildad para no traer nuestros prejuicios e ideas ya instaladas a los equipos y tener ese tan nombrado coraje para reconocer que lo que sabemos puede que no funcione ahora, que lo que sabemos ya no sea relevante hoy. Por lo tanto me atrevería a decir que por cada equipo o célula ágil es un nuevo hacer SCRUM (aplicaría para cualquier framework).

Pienso que tener una mente de principiante nos hace menos críticos y nos ayuda a enfocarnos en las necesidades del equipo, las personas (no es eso lo que promueve el ser un Scrum Master). Paradójicamente, tener la mente de principiante mejora nuestro dominio dándonos cuenta básicamente de lo que si sabemos hacer y lo que tenemos que empezar a hacer.

La razón por la que se eligió el término Scrum Master en lugar de Scrum Coach  es porque el dominio se trata del «ser» y no del «hacer». La maestría no es un estado final, sino una búsqueda continua de la excelencia, la artesanía y el profesionalismo.

Ken Schwaber

Desprendernos del control

He aprendido como Scrum Master, y no ha sido fácil, a estar menos apegado a lo que ya sé a lo que por años anteriores estaba haciendo como jefe de proyecto, como líder de equipo. Porque cuando estamos menos apegado a lo que sabemos o a esa llamada “zona de confort” somos más curiosos, menos prejuiciosos y más abiertos al aprendizaje. También he visto a jefes de proyecto que tenían años en su rol convertidos por sus gerencias en Scrum Master y que todavía tienen el viejo hábito de controlar el equipo, el alcance, el cronograma y el presupuesto. Cuando las personas nos siguen porque están siendo controladas, eso significa que las personas nos siguen porque tienen que hacerlo y no porque quieren.

Como está escrito en la Guía de Scrum, el Scrum Master es un líder de servicio. Como líder de servicio, el Scrum Master no usa ninguna autoridad para mover personas. El Scrum Master usa la autoridad que tiene para brindar genialidad a las personas en lugar de controlarlas. Esto es importante para nosotros como Scrum Master que estamos trabajando dentro de una organización que está en transición hacia la agilidad.

Separarnos del control y dar ese control a las personas hace que el Scrum Master sea un mejor líder de servicio. Mi resolución para el próximo año es esforzarme más para liderar siendo un ejemplo y no ser tentado a usar el control y la autoridad. 

Invitar al desarrollador a auto exigirse y ver/buscar todas las alternativas posibles

Escuchar activamente por individual y grupal al equipo

Para mover a otros sin usar la autoridad, el Scrum Master debería escuchar más. Ser escuchado es un gran regalo para muchas personas y más en un entorno de trabajo. Cuando escuchamos, llevamos empatía y compasión al lugar de trabajo.

Como está escrito en la Guía Scrum, el coaching es una herramienta que el Scrum Master brinda a la organización. Muchas organizaciones sienten que el coaching es algo de poco valor y demasiado vago para un contexto profesional. Pero si valoramos a cada individuo en nuestro lugar de trabajo como un ser humano, entonces el coaching es en realidad un gran regalo que podemos darle a nuestra gente. El coaching saca lo mejor de las personas para que puedan convertirse en la mejor versión de sí mismas.

Requiere humildad escuchar más que hablar. Cuando escuchamos, obtenemos más conocimiento y sabiduría y, como resultado, mejoraremos nuestro dominio. Desde mi experiencia personal, la escucha activa consume energía, ya que necesitamos estar completamente presentes y concentrarnos en la persona con la que estamos y no estar pensando en lo próximo que tenemos agendado y si eso ya era desgastador en persona ahora en el modo virtual se hace mas desgastante y desafiante. Para este año pretendo seguir mejorando estas habilidades que siento que tienen un gran valor para los equipos.

En conclusión como dice la guía de Scrum, fácil de entender pero difícil de dominar, y como mencione el dominar es un eterno aprendizaje y eso es lo interesante de ser un agilista que cada vez que llegamos a un equipo en el rol que sea, en el framework que sea es una nueva forma de hacer agilidad donde quizás lo que aprendí con otro equipo aquí ya no entrega el mismo valor y eso es lo desafiante al final. Por eso para este año me propongo dominar Scrum y más lejos aún, ser y entender bien lo que es ser un agente de cambio para lograr ser un aporte para la organización que requiera de mis servicios como facilitador ágil.


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